El genocidio armenio y la intifada llegan al Festival de Cannes
CNN / Reuters 20 de mayo, 2002

Conflictos políticos como la insurrección palestina ("intifada", en árabe) o el genocidio armenio fueron el tema central de una nueva jornada del Festival de Cine de Cannes, cuando los directores de dos provocativos filmes exhibidos fuera de competición salieron en su defensa.

El director palestino Elia Suleiman deslumbró a los críticos en Cannes con "Yadon Ilaheyya" (Intervención divina), que rodó en medio de la violencia palestino-israelí y que convirtió la película en un ejercicio tenso y demandante.


Por su parte, el director Atom Egoyan retornó a sus raíces armenias en "Ararat", para ver cómo su gente tuvo que lidiar con su agitado pasado.

Los armenios dicen que alrededor de 1,5 millones de armenios fueron asesinados por los turcos otomanos entre 1915 y 1923. Según algunas versiones, el gobierno turco, que niega haber cometido genocidio contra los armenios, ha amenazado con prohibir la película.

Fue todo un agudo contraste frente al "glamour" de los artistas de Hollywood que normalmente se roban el espectáculo en este balneario de la Riviera francesa, donde los magnates del cine abordan sus yates lujosos y se hospedan en hoteles de cinco estrellas para lograr pactos multimillonarios.

Los estadounidenses Leonardo DiCaprio y Cameron Díaz tenían previsto asistir el lunes en la noche a la exhibición de un avance de la esperada nueva película de Martin Scorsese "Gangs of New York".

El filme palestino, que sorprendió a los críticos, cuenta la historia de un hombre que lucha por cuidar a su padre enfermo y reunirse con su bella amante, quien es mantenida alejada por los puestos militares israelíes.

"No pude rodar en (territorio) palestino porque había otras personas filmando allí", expresó Suleiman, un intelectual cuya película es parcialmente una fantasía y parcialmente una comedia.

"Cada vez que queríamos rodar, la violencia parecía estallar donde estábamos. Y cada vez que nos trasladábamos a una nueva locación, era muy incierto cómo iba a terminar", agregó.

En contraste, "Ararat", de Egoyan, es un estudio de los armenios en Canadá luchando con los fantasmas del pasado.

"Queríamos hacer esta película universal, para que cualquiera pueda verla", dijo Egoyan en una conferencia de prensa ofrecida tras la presentación del filme.